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lunes, 2 de febrero de 2015

Regiones Climáticas en la Península Ibérica: el HJ-Biplot como Herramienta Didáctica

   Para ilustrar las características y diferencias entre algunos de los climas de la clasificación hecha en la anterior entrada, recurriremos a un método Biplot. 

   Un Biplot es una representación gráfica de una matriz de datos multivariante. Usaremos a continuación el HJ-Biplot de Galindo, donde representaremos variables (temperatura y precipitación para cada estación) e individuos (municipios) sobre el mismo sistema de coordenadas. Y para ello haremos uso del software MultBiplot de Vicente-Villardón.

   Trabajaremos con la siguiente matriz de datos, en la cual se han recopilado los datos de Temperaturas medias (ºC) y Precipitaciones medias (mm) para cada estación en varios municipios de la geografía ibérica durante el periodo 1971-2000 (datos obtenidos de las webs de la AEMET y del IPMA). Se considera para la primavera la media de los valores para los meses de marzo, abril y mayo; para el verano la de los meses de junio, julio y agosto; y así sucesivamente para otoño e invierno.


   Para interpretar un HJ-Biplot, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
  • Las variables (temperatura y precipitación para cada estación) se representan como vectores (flechas). La dirección indicada por las puntas de las flechas representa así la dirección en la que aumentan los valores de las variables correspondientes. La longitud de estos vectores será una medida de la variablidad de cada variable. Por su parte, el ángulo formado entre dos vectores nos informará acerca de la covariabilidad entre ambas variables.
  • Los municipios se representan como puntos. Si dos puntos se encuentran muy próximos, éstos serán similares para las variables usadas, y al contrario si se encuentran alejados. Sus proyecciones sobre el vector de una variable representan, de forma aproximada, los valores que toman para dicha variable. Así podremos realizar una ordenación para cada variable. 



   ¿Qué observamos en la representación obtenida? Lo primero que debe llamarnos la atención es la agrupación de los municipios en tres conglomerados bastante diferenciados (se ha utilizado un color distinto para cada uno de estos grupos). Tratemos de entender este hecho.


   El eje horizontal se corresponderá con la temperatura en verano (valores positivos) y la precipitación en la misma estación (valores negativos). Así, las localidades situadas más a la derecha gozarán de altos valores de temperaturas y bajos de precipitación en los meses estivales.

   El eje vertical se asociará principalmente con la temperatura en invierno (valores negativos). De este modo, los municipios situados en la parte alta del gráfico presentarán temperaturas más bajas durante los meses de diciembre, enero y febrero que los localizados en la parte baja.

   Podemos diferenciar e interpretar ya los tres grupos formados: 
  1. Faro, Valencia, Málaga y Sevilla: Altos valores de temperatura durante todo el año y bajos de precipitación (en especial en verano). Se corresponden con el clima mediterráneo. 
  2. Bilbao, Santander, Oporto y La Coruña: Valores de precipitaciones más altos que la media durante todo el año. Por el contrario, las temperaturas en verano resultan más bajas que para el resto de municipios. Estamos ante ciudades con clima oceánico. 
  3. Toledo, Zaragoza, Albacete y Salamanca: Se diferencian de las localidades con clima mediterráneo, principalmente, por presentar temperaturas en invierno mucho más bajas. Este grupo se corresponde con el clima mediterráneo continental. 



(Si quieres aprender más del HJ-Biplot puedes consultar su seminal paper aquí: GALINDO, M.P. (1986), Una Alternativa de Representación Simultánea: HJ-Biplot, Qüestiió 1: 13-23)

jueves, 15 de enero de 2015

Regiones Climáticas en la Península Ibérica: una Primera Aproximación


   Tanto su situación geográfica como su compleja orografía, hacen de la Península Ibérica una región con una gran y rica variedad climática. Son numerosas las clasificaciones climáticas existentes, tal vez la más conocida y usada de todas ellas es la creada por Wladimir Köppen, la cual recibe de él su nombre. La clasificación de Köppen define diferentes regiones climáticas a partir de los valores medios mensuales de temperatura y precipitación, delimitando cada clima en base a su influencia sobre la distribución de vegetación.

Imagen de satélite del pasado 8 de diciembre de 2014 obtenida del perfil en Flickr de EUMETSAT

   No obstante, para asentar una primera base mucho más sencilla, optaremos por explicar el criterio de división más básico y clásico para la Península Ibérica, el que nos enseñan en el colegio desde pequeños y que ahora refrescaremos. Según esta clasificación, distinguimos: 
  • Clima oceánico: se extiende por el norte y noroeste de la Península. Se caracteriza por la abundancia de precipitaciones y la suavidad de sus temperaturas durante todo el año.
  • Clima mediterráneo: típico en el sur y toda la costa mediterránea. Las temperaturas son suaves en invierno y elevadas en verano, mientras que las precipitaciones son escasas e irregulares (concentrándose principalmente en primavera y otoño)
  • Clima mediterráneo continental (mediterráneo de interior): es característico de las mesetas y la depresión del Ebro. Presenta intervalos de temperatura mucho más extremos, altos en verano pero mucho más bajos en invierno.
  • Clima de montaña: se presenta en los grandes sistemas montañosos (Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Central…). Las temperaturas son muy bajas en invierno y suaves en verano, mientras que las precipitaciones se dan en un gran número de ocasiones en forma de nieve. 
   De todos modos, debemos ser conscientes de que cada uno de estos climas presentará a su vez una gran variedad interior propia. Así, en caso de profundizar en la temática, se podrá diferenciar dentro del clima mediterráneo entre su vertiente árida (en el Sureste peninsular) o la presente en el Valle del Guadalquivir, por ejemplo.

   Para finalizar, fuera de la Península, aunque dentro del territorio español, hablaríamos de un clima subtropical en las Islas Canarias, ocasionado por su situación geográfica, mucho más próxima al trópico de Cáncer. Sin embargo, la variedad dentro del propio archipiélago es muy amplia y merecedora por si sola de una futura entrada en la que hablar de ella.